Conectá con la divinidad. Conectá con la confianza.
Estas son las notas de un podcast que me encanta escuchar, que escucho desde hace años y me ha ayudado en distintas etapas de mi vida. Y justo hoy, este capítulo (su último capítulo disponible cuando estoy escribiendo esto) me vino como anillo al dedo, para soltar el control y confiar. Dejá de pensar tanto y fluí más con la vida.
Conectá con tu yo auténtico
Apoyate mucho en la presencia divina, en saber que pertenecés a un pensamiento más grande, a algo superior.
Acercate a esa presencia amorosa que siempre está para sostenerte, con amor, con luz, con presencia. Siempre está allí, tendiéndote la mano,
Ponele nombre. Dios, Luz, Amor, Universo. Acercate a esa fuerza creadora más grande que vos.
Liz Gilbert. Escuchala. Liz se refiere a Dios como “Dios de mi comprensión”. Tenés que confiar en esa presencia divina. Diseñala como vos la necesites para que sea confiable. Como tu Papá. Como tu Amigo. Como ese ser de luz que está acá para abrazarte, y no para juzgarte. Un Dios que no es castigador como en el Antiguo Testamento.
Una presencia que “necesites” en tu vida. Que la tengas porque la necesitás allí con vos. Que se ría de tus chistes. Que viva la vida con vos, como vos. No como algo distante, inalcanzable. No como algo que te dé miedo, que te haga sentir culpable. Esto se hizo solo para que seas obediente. Dios es más que eso. Dios es el Gran Creador. En mi caso lo veo como un papá que quiere lo mejor para su hija. Dios es paz.
Un Dios que te hace sentir aceptada siempre, incondicionalmente.
Dios es esperanza. Es esa presencia divina de amor que te sostiene. Que cuando no ves la luz, Él está enviándotela para que no caigas más en ese pozo oscuro. Dios es esa mano Amiga que te tiende la mano para salir del hoyo.
Dios es Amor. Soltá el control. Apoyate en Él. El control te lleva a la depresión. Dios te lleva a la felicidad. Dejá de pensar y fluí con Él. Respirá y relájate porque Dios está con vos. Y cuando confiás, todo sale bien.
Y por añadidura, confiá en vos y en los talentos que Dios te dio, en tu experiencia, en tus conocimientos, en tu alma que sabe mucho mejor que vos lo que es para vos.
Aceptá cuando no puedas más.
Aceptá cuando hayas hecho todo lo que estaba en tus manos. Soltá el control y confiá. Y sentite muy orgullosa de todo lo que avanzaste.
Confiar en Dios te hace sentir libre del peso del control, de lo que “deberías haber hecho”. Hiciste lo mejor que pudiste haber hecho con las herramientas que tenías en ese momento. Ahora soltá y confiá en el proceso, en que lo que es para vos va a llegar a vos.
Como dice siempre mi papá. Vos ocupate. Dejá que Dios se preocupe. Vos viví en paz.
Reconocé a Dios en las risas, en el viento, en la naturaleza, en el amor de los demás, en la belleza de la vida, en el amor de los animalitos, de los bebés.
Como dice la canción: “Dios está aquí, tan cierto como el aire que respiro.”
Dios siempre está con vos. Si lo sentís lejos es porque tal vez vos te alejaste. Acercate a él. Él siempre está ahí. Él siempre estuvo ahí. Y Él siempre estará allí.
Poema huellas
Este poema representa muy bien lo que es tener a Dios en tu vida. Y te advierto, puede hacerte llorar.
Escuchá, porque Dios está siempre hablándote. Conectá con Él. Escribí, cantá, creá. Sonreí a las cosas lindas de la vida con esa intención de hablar con Dios, de conectar con Él.
Una práctica sencilla para conectar:
Poné tus manos en el corazón. Inspirá y decí “Hola Dios” y al exhalar decí “Aquí estoy”. Y luego de nuevo. Inspirá y decí “Hola Dios” y al exhalar decí “Te escucho”. Y escuchá. Y sentí la paz.
Es una práctica para repetir, por supuesto.
Conectá, confiá, creé. Dios está aquí. Dios está con vos. Sentí su abrazo. Sentí su amor.
Te mando un beso grande y un abrazo,
Pao – Empoderada Vibe
*Notas tomadas del podcast Con Amor Carajo, de Lore Aguirre. Temporada 8. Episodio 10: Incluye al "Dios de tu comprensión" en tu año nuevo.




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