Nunca te olvides de cuidar de vos misma
Nunca te olvides de cuidar de vos misma. Qué importante es recordar estas palabras. Esto lo estoy escribiendo un domingo al mediodía, aún en la cama, con mi gatita sobre mis piernas.
Es un día de descanso, súper necesario siempre. A veces estamos corriendo tanto detrás de la productividad y de los demás, que nos olvidamos de nosotras. Además, estoy en mis días femeninos, más razón para descansar, para tomarnos un respiro, para mimarnos y dejar que nos mimen.
¿Cómo pasás tus domingos?
En mi caso, solía ser un día de fiaca durante el día y culpa y ansiedad por la noche. Quería descansar de mi trabajo diario. Pero, al atardecer, al llegar la hora de que se terminara el fin de semana, mi ansiedad se hacía presente.
Rumiaba que tenía que volver temprano al día siguiente a un lugar que no disfrutaba, a unas tareas que odiaba, sabiendo que estaba para más, que había llegado a mi límite, que era hora de trascender y que no había hecho nada durante el fin de semana para salir de esa vida.
Lo que era peor, era que no sabía qué tenía que hacer para lograr ese sueño, qué camino era el que tenía que tomar. Pensaba que había desperdiciado el día, en lugar de pensar que estaba bien descansar, que era necesario, que lo merecía.
Un círculo vicioso de descanso y culpa que no me permitía cuidar de mí misma
Era un círculo vicioso de descanso y culpa que me dejaba más cansada y que hacía que los lunes fueran un infierno. Hoy sigo trabajando en ello. Me permito descansar, disfrutar el día con mi familia y luego, al atardecer, trato de hacer alguna actividad que disfrute y que distraiga mi mente y luego otra que la calme.
Así que mis tardes de domingo se pasan jugando al Hogwarts Legacy (siempre Potterhead), leer algo de autoayuda (hoy estoy con El Sutil arte de que todo te importe una mi*rda) y hacer mucha escritura terapéutica.
Esto es lo que me sirve a mí. Te invito a que busques y descubras tu rutina de cuidado, esa que te hace bien.
Y otra cosa que puedo decirte es que no trates de hacer todo al mismo tiempo. No pases de cero a cien solo porque hay que seguir lo que se supone que es el cuidado personal o cumplir una meta.
Sé que hay que hacer ejercicio y comer saludable. Sé que hay que buscar un hobby que cumpla con el cuidado físico. Pero hoy no puedo tener energía para eso. Hoy necesito destinar mi energía para otra cosa.
Cuando escribí este artículo, aquí en Argentina estábamos casi en invierno, así que todo se volvía más difícil.
Permitite ir por etapas. Por ejemplo, hoy quiero escribir aquí y generar contenido. Cuando ya sea un hábito, entonces será momento de pasar a otra actividad.
Seguí tu propio ritmo
Encontrá tu prioridad y hacela un hábito. Cuando la tengas dominada, pasá al siguiente aspecto de tu vida que quieras mejorar. Paso a paso. Seguí tu propio ritmo. Esta es tu vida, no la de los demás. Convertite en tu prioridad y hacé lo que te haga bien a vos, lo que disfrutás.
Y nunca te dejes para después. Escuchate. Escuchá a tu cuerpo y tu mente. ¿Qué necesitan que hagas por vos? ¿Qué necesitás para poder sonreír? Enfocate en eso, enfocate en vos y tomá ese primer pasito a lo que te hace feliz.
Yo siempre quise ser escritora de ficción. Pero hoy mi creatividad está bloqueada por mi trabajo. Algo que se me da más hoy, que disfruto, es la escritura terapéutica y eso quería en este blog, que vos también la descubras, que nos motivemos juntas y empecemos, de una vez por todas, a disfrutar de la vida, a ser felices.
En fin, empezar a hacer cosas que nos recargan la energía, esa que necesitamos para cumplir nuestros sueños, para ser libres y para vivir la vida que queremos.
Un beso grande y un abrazo,
Pao – Empoderada Vibe.

Comentarios
Publicar un comentario