Mi energía atrae millones. Todo lo que toco se vuelve oro
Repetí conmigo: mi energía atrae millones; todo lo que toco se vuelve oro. Repetí de nuevo, pero esta vez con convicción, imaginándote feliz con toda esa abundancia. Mi energía atrae millones. Todo lo que toco se vuelve oro.
¡Qué importante es nuestra energía en el día a día en toda
nuestra vida para cumplir sueños!
¿No te pasa a veces que sucede el día y comenzás tu día con
mal humor? Y, por supuesto, ese mismo estado se perpetúa a lo largo de toda la
jornada. Entonces pensás que todo está contra vos hoy, que solo querés que acabe
el día para que mañana sea mejor, para que mañana sea más bonito.
Quiero decirte algo, reina. El día es según lo que vos
querés y según la energía en la que vibrás. Y, por supuesto, según la acción
que tomás. Sé que a veces no es fácil, pero con práctica, meditación y que todo
te importe una mi*rda, podés hacerlo.
Te lo digo con conocimiento de causa. El positivismo por el
positivismo tampoco es bueno. Al contrario, es súper tóxico. Hace que te
tragues las emociones. Tragar las emociones en lugar de reconocerlas y
expresarlas es una de las cosas más perjudiciales que podemos hacer.
Pero sí podés respirar; sí podés meditar. Podés frenar, dar
un paso al costado de eso que estás haciendo y hacer algo distinto para cambiar
esa energía desde el amor. Esto es importante.
Muchas veces nos movemos desde el ego, el miedo y la
desesperación. ¿El resultado? Las cosas no salen como esperábamos, nos
frustramos más y volvemos a entrar en crisis. Volvemos a esa espiral de miedo,
depresión y apatía.
Entonces volvé a tu esencia. ¿Qué es eso que te llena de
amor por vos? ¿Qué es aquello que siempre perdura en tu vida? ¿Qué es lo que te
hace sonreír?
Cuando todo parezca ir mal, es a ello a lo que debés volver
para brillar en la energía correcta nuevamente. El ego nos hace ocultar las
emociones y refugiarnos en lo que no es real. Nos llena de miedo.
Nos dice “si no vibrás con buena energía, vas a fracasar
siempre.” Nos llena de miedo y desesperación. Buscamos una solución rápida que
nos saque de nuestra situación actual y que tan mal nos hace. Nos llena de
miedo a fracasar. ¡Y adiviná qué! Es ese mismo miedo, ese ego el que hace que
te sabotees para luego decirte “¿ves que tenía razón?” Y el círculo vicioso
sigue.
Respirá.
Repetí llena de amor: Mi energía atrae millones; todo lo que toco se vuelve oro.
Porque vos te lo merecés, reina. Te merecés el mundo entero.
¡Qué digo el mundo! El universo entero. Sos hija de Dios. Sos una reina por
naturaleza. Te merecés ser plena por derecho de nacimiento. No te conformes con
menos.
Nada es imposible para Dios. Y, por ende, tus deseos pueden
ser realidad. Solo asegúrate de que sean tus verdaderos deseos, los deseos que
vienen desde el amor, desde tu alma. Y convertite en aquello que querés ser, en
aquella mujer que sabe lo que quiere y va hacia ello.
A propósito, te recomiendo un libro sobre esto: El código de la manifestación, de Raimon Samsó.
Y volvé a repetir conmigo: Mi energía atrae millones; todo lo que todo se vuelve oro. Y sonreí, reina, que sos más hermosa cuando brillás y le hace bien a tu alma.
Te mando un beso grande y un abrazo,
Pao
– Empoderada Vibe

Comentarios
Publicar un comentario